miércoles, 27 de abril de 2011

Sarapiquí en contra de tajo en río San José


Municipalidad da apoyo organizaciones opuestas

Plan pretende por 10 años extraer materiales pétreos del cauce del rio

Diferentes grupos de la sociedad civil de Sarapiquí se oponen de forma rotunda a una concesión para extraer materiales pétreos del cauce del Río San José por el “grave impacto ambiental” que la aprobación de dicho plan conllevaría. la evolución

De esta forma se describe el proyecto CDP-RIO SAN JOSE, en un comunicado de la Municipalidad de Sarapiquí enviado a la Secretaria Técnica Ambiental (SETENA), organismo encargado de aprobar o no la concesión según su viabilidad ambiental. Dicha notificación se envió el 05 de febrero de 2011 y esta transcribe un acuerdo del Consejo Municipal celebrado en sesión extraordinaria el 01 de febrero pasado, en donde el municipio decide “en firme y por unanimidad unirse en apoyo solidario” a las organizaciones comunales del distrito de Horquetas en su lucha para preservar la limpieza y belleza natural del río.

De acuerdo a esta nota el tajo no sólo dañaría la flora, fauna y en general la biodiversidad del cauce en una zona cercana a Colonia La Esperanza, sino que además traería un perjuicio social y económico para el cantón.

Los rumores que circulan en el distrito sobre esta concesión inquietan a los cientos de personas que disfrutan del río, quienes a su vez temen que la extracción continua de material en las orillas ensuciaría el agua cristalina, lo cual lo haría al río perder su atractivo, afectando la actividad turística a lo largo de todo su cauce.

Efraín Solís Ureña, residente de La Isla, considera el plan como una “grosería” para las personas que, como él, viven cerca de los 2 kilómetros de trayecto de río donde se ubican los depósitos aluviales del material a explotar. Por su cercanía al lugar de extracción, su comunidad se vería afectada de forma directa por el ruido y el polvo que emitirían las excavadoras, trituradoras, vagonetas y los cargadores que se emplearían de aprobarse el plan. “Este río es muy visitado por personas de diferentes partes del país quienes lo admiran por su belleza, el ruido de una actividad como ésta espanta los animales, por lo tanto me opongo totalmente a este proyecto”, concluyó este josefino quien hace 30 años llegó a Sarapiquí con la idea de vivir en armonía con el ambiente.

Por otra parte, aunque la aprobación del tajo se encuentra en proceso y al amparo de y bajo las regulaciones de la ley vigente del Ministerio de Ambiente y Energía y Telecomunicaciones (MINAET), los que están en contra del plan piensan que el trámite de permisos está plagado de irregularidades y ha faltado un debido proceso.

“Los desarrolladores del proyecto utilizan sus influencias políticas y económicas para manipular las instituciones del estado y conseguir viabilidad para sus proyectos, aunque en realidad no sean sostenibles”, comentó a este medio Alexander Martínez Quirós, un reconocido ambientalista de Sarapiquí. Según él, la eventual explotación del Río San José no cumple con la ley ambiental ya que la pesada maquinaria a utilizarse en la extracción del material destruiría el cauce y éste es hogar de ecosistemas acuáticos y también de formas de vida terrestre que dependen del río. “Este proyecto no beneficia al ambiente ni al pueblo, sólo a sus gestores”, añadió este vecino de Puerto Viejo.

Así mismo, otras personan denuncian que los gestores del plan han manipulado arbitrariamente la información que el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) consigna en cuanto a el nivel de aprobación dado al plan por parte de las organizaciones sociales de Horquetas.

De acuerdo a Nidra Rosabal Arroyo, coordinadora de la carrera de Recreación Turística de la Universidad Nacional en La Victoria, en el EsIA los concesionarios dicen tener el aval de las asociaciones de desarrollo del distrito, lo que la funcionaria desmiente con firmeza. De acuerdo a Rosabal, la UNA ha seguido muy de cerca el proceso desde sus inicios (2008), dando apoyo a las asociaciones y, según ella, desde el principio las estas organizaciones siempre se han manifestado en contra de la explotación del río.

“Como institución de bien social y ambiental, la universidad ha asumido un papel activo en la protección de los recursos naturales y en la adecuada utilización de los mismos”, señaló la ahora vecina de Horquetas.

El plan de concesión del Río San José se encuentra en etapa de evaluación en la SETENA. Éste pretende por 10 años extraer materiales pétreos del cauce del rio que, según sus gestores, serían comercializados para “suplir las necesidades de material pétreo necesario para promover el desarrollo local” de una comunidad descrita como “en estado de abandono”. De esta manera lo expresa el EsIA elaborado por los desarrolladores.

En el distrito de Horquetas existen al menos 3 tajos más a lo largo del Rió Sucio cuya agua es turbia de forma natural y pasa muy cerca también de las comunidades mencionadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario